30 días perfectos en Irán, parte 2: La impresionante naturaleza

Naturaleza en Irán

Lee las otras partes de este post acá:
Parte 1: La primera parada y mis impresiones sobre el país
Parte 3: La perfecta arquitectura
Parte 4: El tesoro más grande del país, su gente

Yazd

Mi plan era ir de Teherán directamente a Shiraz, pero hubo unas inundaciones terribles que me hicieron ajustar el itinerario. Los planes cambiaron y muchas cosas positivas siguieron. Tomé un bus nocturno de Teherán a Yazd (570.000 riales, aproximadamente 8 horas) y desperté en el desierto. Era como estar en un mundo diferente. Era temprano en la mañana, y las calles estaban vacías. Las casas de barro combinan perfectamente con el suelo, y los pequeños caminos de tierra daban un aspecto evocador a este extraño lugar. ¡Qué gran primera impresión! Me encantó. El lugar era único y encantador. Llegué a mi hostal y conocí a Vincent y Phillip de los Países Bajos, y a Vanessa de Bolivia (¡la única otra chica viajando sola de Latinoamérica que conocí en todo el viaje!). Rápidamente se convirtieron en amigos. Salimos a explorar y el hechizo terminó. La ciudad estaba tan llena que era imposible disfrutarla. Un día fue suficiente para mí. Había leído que Yazd era el centro del zoroastrismo (aunque más tarde supe que en realidad es Kerman), por lo que una visita al Templo del Fuego y la Torre del Silencio parecían ser las cosas que hacer antes de escapar. El primero fue horrible. Alcancé a ver el fuego, y la multitud ya me estaba empujando hacia la salida. ¿Todos los Tehrani estaban en Yazd?

La Torre del Silencio, por otro lado, fue notable. Lejos mi mejor recuerdo de Yazd. Los zoroastrianos construyeron estructuras redondas y altas en las afueras de las ciudades para la excarnación, lo que significa que los buitres se comen los cadáveres. Suena horrible, lo sé, pero fue super interesante. Para los zoroastrianos, la tierra y el fuego son sagrados, por lo que los muertos no pueden estar en contacto con esos elementos. Lo más fascinante es que las Torres del Silencio estuvieron en uso hasta la década de los ‘70s, cuando la práctica fue prohibida por ley.

Después de una mañana explorando ese lugar, corrí a la estación de buses, tenía un matrimonio al que asistir.

Mud constructions, Yazd, Iran
Construcciones de barro por todas parte en Yazd
Amir Chaghmagh Complex
Amir Chaghmagh, donde las flores me ayudaron a tapar a la multitud
Tower of Silence, Yazd, Iran
Torre del Silencio
Tower of Silence - Yazd, Iran
La ruta para llevar a los muertos a la cima

Kerman

El bus de Yazd (aproximadamente 5 horas, 230.000 riales) llegó a Kerman justo a tiempo para dejar mi mochila, cambiarme de ropa y llamar a un Snapp que me llevara al matrimonio. Para esta historia necesito volver un poco atrás. A la etapa de la planificación del viaje. Leí mucho para decidir a dónde ir. El país es tan grande que pensé que, con tiempo limitado, necesitaba ser súper organizada para poder ver lo más posible. Una de esas visitas era el desierto de Lut. Mientras buscaba cómo llegar, leí las historias de un blogger que acampó en el desierto, y me obsesioné. Encontré a una chica que organiza viajes para acampar y nos mantuvimos en contacto. Ella me contó que se iba a casar, así que le escribí un mensaje deseándole a ella y a su futuro marido toda una vida de felicidad. No sé si los iraníes no están acostumbrados a que los extranjeros sean amables, o si ellos son mucho más amables de lo que yo puedo entender, pero eso me ganó una invitación. En Irán el taarof es una práctica normal. Es el arte de negarse por cortesía. Lo verás incluso en las tiendas cuando vayas a pagar, ¡el vendedor te rechazará el dinero! Pero insistir también es parte de la tradición. Por lo general es un baile largo. Volviendo a la historia, pensé que la chica me estaba taroofeando, así que le dije que gracias, pero no podía aceptar, mientras le rogaba a todos los dioses para que me invitara nuevamente, ¡y lo hizo! Esa vez dije que sí de inmediato.

Esto llevó a otra situación. Tiendo a sobre empacar. Soy la reina de “qué pasaría si…”. Pero para este viaje solo tenía 8 kilos permitidos en mi mochila, así que tenía que ser muy específica. No llevé siquiera una aguja extra. Todo en mi mochila iba a ser usado. Pero no sabía que la vida tenía muchas sorpresas esperándome. ¡Menos de una semana en el país y me invitaron a un matrimonio! Estaba tan feliz y me sentía tan honrada. No podía creer el increíble corazón de los novios que querían que yo fuera parte de su día. Me emocioné mucho. Pero antes de que pudiera entender lo que estaba pasando, los pensamientos más aterradores pasaron por mi cabeza: “¡no tengo nada que ponerme!”. Así que ahí estaba, la mañana del matrimonio, buscando dónde comprar zapatos. Kat, una chica belga que se estaba quedando en el mismo hostal, me prestó unas leggings, y yo tenía una blusa (más o menos) bonita, pero las zapatillas de trekking –los únicos zapatos que llevé– no combinaban ni un poco. Temprano en la mañana fui al bazar y terminé regateando como una maestra. Después de recibir el precio en una calculadora, lo borré y anoté 30% menos. La chica me miró y dijo “ok”. ¡Ropa lista! O al menos eso pensé.

¡Una boda iraní es toda una experiencia! Llegué al lugar. Era preciso, y todos estaban increíblemente bien vestidos. Hermosos vestidos, algunos cortos, algunos con escote, algunos con tela transparente, algunos con todo lo anterior. Tacos altos por todas partes. Cada chica llevaba un montón de maquillaje, y su cabello estaba perfectamente hecho. Oficialmente parecía una hippie. Maldita sea. Pero eso no me impidió pasarlo increíble. Bailé toda la noche, conocí a las personas más encantadoras que hicieron lo imposible para hacerme sentir cómoda, y comí deliciosa comida iraní. Nilou y Ali, ¡no puedo agradecerles más por permitirme compartir el día más feliz de sus vidas!

Nilou and Ali's wedding, Kerman, Iran
El matrimonio de Nilou y Ali

El desierto de Lut

Luego de unas pocas horas de sueño, llegó la hora de partir al desierto. Convencí a Vanessa, Phillip y Vincent para que fueran conmigo, así que al mediodía, Nilou y Ali, y su amigo Mohsen, nos pasaron a buscar. El Lut es el lugar donde se registró la temperatura más alta en la tierra. Sus formaciones –conocidas como “castillos de arena”– son impresionantes. Llegamos al atardecer, para verlos cambiar de color y ser remodelados por sus propias sombras. Antes de que oscureciera, armamos nuestras carpas y le dimos la bienvenida a la noche con una rica cena y una taza de té caliente. ¡Fue todo lo que esperaba! Solo lamenté que fuera el primer día de casados de Ali y Nilou, aunque ellos me aseguraron que estaban felices de estar allí.

Después de ver un magnífico amanecer desde la carpa, fuimos a un ecolodge cerca para desayunar. Conocimos a Nadia, la señora de Mohsen, que se unió a nosotros por el resto del día. Fuimos a Shahdad, visitamos el santuario de Emam Zade Zeyd, nos detuvimos para aprender sobre los qanats (un sistema de acueductos subterráneos para transportar agua para beber e irrigar en el desierto), y pasamos la mayor parte del día en un pequeño oasis. En este lugar las puertas siempre están abiertas y los extranjeros casi nunca se ven. Subimos una pequeña colina para obtener una vista desde arriba, y luego disfrutamos de kookoo casero en la casa de uno de los lugareños. ¡Otro día maravilloso!

Lut desert, Iran
El desierto de Lut , justo antes de la puesta de sol
Camping at the Lut desert, Iran
Despertándose en el desierto de Lut
Lut desert - Iran
Amanecer en el desierto de Lut
Lut desert with new friends, Iran
El team Lut 🙂
Oasis village, Kerman province, Iran
Un oasis en el desierto
Oasis village - Kerman province, Iran
Que mágicos que son los oasis!

Bam, Rayen y el jardín Shahzadeh

Desde Kerman, un típico paseo por el día es a la ciudadela de Bam o al castillo de Rayen. Ambas son ciudades medievales de adobe, aunque se cree que tienen al menos mil años. Bam es enorme, por lo que es el lugar que los iraníes recomiendan. Pero un terremoto lo destruyó, así que lo que ves ahora es una reconstrucción. Estoy feliz de haberlo visto, pero teniendo en cuenta que está a casi 200 km, recomiendo visitar Rayen. Fue habitada hasta hace 150 años, y se encuentra en excelentes condiciones, por lo que allí verás la ciudad auténtica. Desde Bam, nosotros (aún estaba con Vanessa, Phillip y Vincent) llamamos un Snapp para regresar, y le pedimos al conductor que se detuviera en Rayen, y en Mahan, para ver Shahzadeh – el jardín persa más hermoso que jamás hayas visto. Se estaba haciendo tarde y de repente el conductor se detuvo. No hablaba nada de inglés, así que lo vimos alejarse sin entender lo que estaba pasando. Poco después volvió con 4 pocillos de ash (una sopa de verduras y fideos) para todos nosotros. En serio, ¿pueden los iraníes ser más amables?

La gigantesca ciudad antigua, Bam
Bam citadel, Kerman Province, Iran
Las edificaciones reconstruídas perfectamente
Rayen castle - Kerman Province, Iran
Lo auténtico, Rayen
Shahzadeh garden, Mahan, Kerman province, Iran
El jardían Shahzadeh, de noche luce aún más impresionante que de día

El último día en Kerman fue para ver … ¡Kerman! No hay mucho sobre la ciudad en las guías, los bloggers solo la mencionarán como el punto neuralgico para visitar el desierto de Lut, pero la ciudad me gustó. Fue un buen contraste de Yazd. Mucho menos concurrida, menos turística, más auténtica. Pasamos el día paseando por el bazar, visitando las mezquitas y tomando el té en una encantadora y tradicional tetería. La última parada fue en el museo zoroastriano. Las leyendas estaban solo en farsi, así que no aprendí nada. Pero al salir, un hombre nos detuvo para preguntar si necesitábamos ayuda. Le dije que era decepcionante no entender, por lo que nos dio una explicación de la religión de 2 segundos, seguido de un discurso sobre cómo, aunque los zoroastrianos tienen representación en el Parlamento, el Parlamento es una broma (¡sus palabras, no mías!).

Kerman fue genial, incluso las declaraciones políticamente incorrectas. Pero ya era hora de partir al sur.

Grand Bazaar, Kerman, Iran
El Gran Bazar de Kerman

Las islas del Golfo Pérsico

Hormuz

Un bus nocturno nos llevó a Bandar Abbas (aproximadamente 7 horas, 480.000 riales). Desde el terminal de buses nos dirigimos directamente al puerto de transbordadores para tomar el de las 8:00 a Hormuz (30 minutos, 300.000 riales). Debo admitir que la isla no me dio una buena primera impresión. Parecía un poco sucia, estaba bastante llena de gente, y las nubes hacían que el mar pareciera gris. Exploramos el castillo portugués y observamos a las mujeres con coloridas máscaras que cubren toda su cara.

Conocimos a Mohammed, un local con un camión que nos llevó a recorrer la isla. Se puede explorar en bicicleta, ya que el recorrido es de solo 22 km, pero después de una noche sin dormir, quería que me llevaran. Éramos los primeros turistas extranjeros de Mohammed, así que él quería asegurarse de que la pasáramos muy bien. ¡Y fue así! La isla es preciosa, borra todos mis pensamientos iniciales. Para los amantes de la naturaleza, este es el lugar para visitar. No hay palabras suficientes para describir las maravillosas vistas, así que ve las fotos abajo. Y si vas Hormuz, llama a Mohammed, es el tipo de persona que nos llevó a 5 lugares diferentes buscando comida vegetariana para mi (+989367059535).

Mars valley, Hormuz, Iran
El Valle de Marte
Valley of the Statues, Hormuz, Iran
El Valle de las Estatuas
Silence valley, Hormuz, Iran
El Valle del Silencio
The view of the Persian Gulf, Hormuz, Iran
La vista hacia el Golfo Pérsico
Rainbow caves, Hormuz, Iran
Las cavernas arcoíris
Red beach, Hormuz, Iran
La playa Roja
Rainbow valley, Hormuz, Iran
El Valle Arcoíris
Portuguesse castle, Hormuz, Iran
El Castillo Portugués

Qeshm

La siguiente parada fue Qeshm (50 minutos, 300.000 riales). Desayunamos en un pequeño restaurante, dirigido por la pareja más pintoresca de la historia. La comida es deliciosa, y la cuenta se suma frente a ti con un ábaco. ¡Simplemente adorable! Después de la comida, conocí a mi primer anfitrión iraní de Couchsurfing, Manoo. Inmediatamente me recibió como parte de su familia. Era Sizdah Bedar –el último día de Nowruz, conocido como Día de la Naturaleza– que se celebra haciendo un picnic al aire libre. La familia de Manoo estaba de visita y él también estaba hospedando a una pareja alemana, Clara y Adrian, así que nos llevó a todos a un picnic en un parque al lado de la playa. Comimos frutas, nueces, galletas y sekanjabin, una bebida tradicional que se come untándola en lechuga.

Picnic by the beach, Nature day, Qeshm, Iran
Picnic en la playa para celebrar el Día de la Naturaleza

Después de la sensación de “definitivamente no traje lo suficiente” que tuve antes del matrimonio, pensé que nada más podría sorprenderme. Bueno, adivina a quién invitaron a hacer snorkeling? Lo sé, ¡tengo mucha suerte! Pero llevé mis lentes ópticos y mis lentes de sol con prescripción, pero ni siquiera un par de lentes de contacto (solo para que entiendas, sin lentes no puedo ver más allá de mis manos)… Igual fue agradable pasar un rato en la playa imaginando los corales y peces 🙂

Manoo y su familia estaban bromeando acerca de cuán flojos son los hombres de Shiraz. Las bromas eran algo así como: “los hombres piensan por qué hacen cosas de las que se arrepentirán mañana, los shazazis piensan por qué hacen cosas, punto”. Esa noche, un amigo de Manoo fue de visita y lo primero que dijo fue “estoy tan cansado”, todos preguntamos “¿de qué?”, ​​a lo que respondío “de descansar”. Todos rápidamente me miraron y dijeron “¡es de Shiraz!”

Al día siguiente, Phillip y Vincent organizaron un viaje alrededor de Qeshm. ¡Otra isla increíble! Hay muchas vistas hermosas, pero el cañón de Chahkooh fue mi favorito, por mucho. Las formas cambiantes a medida que te adentras en él, y los diferentes tonos que la tierra tiene en diferentes ángulos del sol son impresionantes. Explorar el cañón fue la manera perfecta de despedirse del Golfo Pérsico.  

Valley of the Stars, Qeshm, Iran
El Valle de las Estrellas
Nas island, Qeshm, Iran
La playa frente a la isla Nas
Hara forest, Qeshm, Iran
Ell bosque de Hara
A new friend, Qeshm, Iran
Un nuevo amigo que encontramos en el camino 🙂
Chahkooh canyon, Qeshm, Iran
El trekking en el cañón de Chahkooh fue increíble!

Continúa leyendo la parte 3 acá!


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