30 días perfectos en Irán, parte 3: La perfecta arquitectura

Arquitectura Iraní

Lee las otras partes de este post acá:
Parte 1: La primera parada y mis impresiones sobre el país
Parte 2: La impresionante naturaleza
Parte 4: El tesoro más grande del país, su gente

Shiraz

Tomé un eterno bus de día (600.000 riales, aproximadamente 9 horas) para trabajar un poco en el camino. Como de costumbre, me sentaron en el asiento de adelante, justo detrás del conductor. Nunca supe con certeza por qué, pero supongo que quieren tener un ojo en los extranjeros. También era común que el asistente del bus me ofreciera té cuando le servía al conductor. Pero esta vez probablemente vio el estrés en mi cara y no me ofreció, solo puso una taza y un dulce al lado de mi computador. ¡Estaba tan agradecida por saber decir “muchas gracias” en farsi!

Llegué a Shiraz más tarde de lo planeado, así que el metro estaba cerrado. Estaba mirando mi mapa pensando en llamar a un Snapp cuando una chica me preguntó si necesitaba ayuda. Le dije que esperaba tomar el metro, pero que llamaría a un Snapp, así que estaba bien. Me dijo que ella y sus amigos ya habían llamado a uno, así que me podían llevar. Yo iba mucho más lejos que ellos, así que me ofrecí a pagar. Cuando salieron del auto, ella me dijo que pagó por todo el viaje porque yo era una invitada en su ciudad. Las cosas empezaron de forma increíble. Los iraníes nunca paran de sorprenderme con su nivel de hospitalidad.

Una pareja encantadora, Julia de Austria y su novio iraní, Mohammad, me prestaron su sofá. No podía parar de hablar sobre lo emocionada que estaba por estar en Shiraz. Era uno de los lugares que más ansiaba. Estaba soñando despierta con Nasir ol-molk, la mezquita rosa. Realmente tenía grandes expectativas. Así que me levanté temprano y fui directamente a verla. Es el sueño de cualquier fotógrafo. ¡No podía creer los colores! Tomé un millón de fotos y me senté durante un par de horas, solo para ver los reflejos de las ventanas de colores mientras se expandían por el lugar. Hasta que un pensamiento rompió mi calma. Es una pena que sea más una pasarela que un lugar de culto. Ves más chicas con vestidos de gala y multitudes llegando en buses turísticos que Coranes. No me malinterpretes, no tengo un pelo religioso en la cabeza, así que visito sitios religiosos por la arquitectura, la historia y el arte, pero me sorprendió que esta mezquita en particular no sea utilizada como mezquita por nadie. De alguna manera se siente como si hubiera perdido su espíritu. Y eso me parece triste.

Nasir ol-molk - the Pink mosque, Shiraz, Iran
La increíble Nasir ol-molk, conocida como la mesquita rosa
Nasir ol-molk, the Pink mosque, Shiraz, Iran
Con esos colores no puedes no posar!

En busca de un verdadero lugar de culto, me aventuré al santuario de Shah Cheragh. Este es uno de los lugares más sagrados del país, de hecho, de todo el mundo chiíta. Pero el nivel de seguridad en la entrada me sorprendió. Después de revisar si tenía algo en mi ropa y en mi bolso, la señora de seguridad me pidió que encendiera mi teléfono y mi cámara. Luego me dijo que me sentara y esperara. Mientras esperaba lo entendí –te piden que enciendas tus aparatos electrónicos para verificar si funcionan normalmente, en vez de ser un control remoto para una bomba. Los iraníes tienen tanto miedo al terrorismo como en occidente. Estaba tratando de internalizar esto cuando un caballero con acento británico se me acercó. Era mi guía designado. Los turistas solo pueden entrar al santuario con un acompañante. ¡Este sí que es un verdadero sitio religioso! No pude caminar libremente, ni tomar todas las fotos que quise, pero era viernes y pude ver a verdaderos musulmanes en un lugar sagrado. Esa es la razón por la que viajo, para experimentar diferentes culturas. Así que estaba feliz.

El patio del santuario de Shah Cheragh
El trabajo con espejos del santuario de Shah Cheragh

El resto de mi estadía la pasé visitando las otras atracciones que Lonely Planet me recomendó: el bazar Vakil, la ciudadela de Karim Khan, la mansión y jardín Naranjestan Qavam, la Tumba de Hafez y la puerta del Corán. Y tomando té con extraños que terminaron siendo amigos.

Karim Khan citadel, Shiraz, Iran
La ciudadela de Karim Khan
Naranjestan Qavam, Shiraz, Iran
La mansión y jardín Naranjestan Qavam

Persépolis

Todavía tenía otro landmark esperándome: Persépolis. La capital del Imperio Aqueménida no era una de las grandes ciudades persas. Fue construido con fines ceremoniales y para conmemorar Nowruz, el Año Nuevo persa, celebrado en el equinoccio de primavera. Es por eso que el tema principal de la decoración es un león que ataca a un toro: el símbolo de la primavera triunfa sobre el símbolo del invierno. Sus primeros restos se remontan al 515 a.C., ¡hace más de 2500 años! No solo estas estructuras han soportado el paso del tiempo, sino que también sobrevivieron la destrucción que Alejandro Magno llevó consigo cuando la conquistó. Cuando lees la información en el sitio, te das cuenta de que solo se lo menciona como Alejandro. Puedo entender fácilmente por qué.

Persepolis, Fars province, Iran
Persepolis, Fars province, Iran
Persepolis, Fars province, Iran
Persepolis, Fars province, Iran
Persepolis, Fars province, Iran
Persepolis, Fars province, Iran
Persepolis, Fars province, Iran
Persepolis, Fars province, Iran

Esta antigua ciudad está a 63 km del departamento de mis anfitriones. Quería ir de forma independiente, y no hay transporte público para llegar, así que tomé un Snapp. Te dije lo barato que es, pero aquí está la prueba: solo 31 toman, eso es 2.05€ con la tasa de cambio que yo obtuve, ¡por 63 km!

En mi camino de regreso, le pedí al conductor que se detuviera en un lugar a menudo eclipsado por Persépolis, Naqsh-E Rustam. Es una necrópolis de la dinastía aqueménida, con tumbas talladas en lo alto de un acantilado. ¡Es un sitio tan interesante! Uno de los relieves de roca conmemora la batalla de Edesa, cuando Valerian se convirtió en el único emperador romano que fue capturado como prisionero de guerra … ¿Imaginas la humillación de los romanos al ser capturados por los persas? Incluyendo el tiempo de espera, el viaje de regreso a Shiraz fue menos de 2.4€

Naqsh-E Rustam, Fars province, Iran
Naqsh-E Rustam, Fars province - Iran
Naqsh-E Rustam - Fars province, Iran

Estaba lista para el siguiente destino, por lo que tomé un bus a Isfahan (430.000 riales, aproximadamente 8 horas). Me senté al lado de una mujer con la niña más dulce. Ninguna de ellas hablaba inglés, pero de todos modos la pequeña me hacía la misma pregunta una y otra vez. Después de un rato, cuando vi la preocupación en su ara, la traduje en Google Translate. Ella estaba preguntando dónde estaba mi mamá. Casi muero de amor. Estas personas son increíbles, incluso si solo tienen 4 años.

Isfahan

Esta ciudad fue la capital del Imperio Safávida, y se dice que su arquitectura es la más hermosa del país. Debo admitir que estaba ansiosa pero tratando de controlar las expectativas. Pude ver desde la estación de buses hasta el centro que la ciudad es verde y limpia, ¡un gran comienzo! Dejé la mochila y fui directamente a la plaza Naqsh-e Jahan, conocida como la plaza del Imam. Su construcción finalizó a principios del siglo XVII. Su nombre significa “diseño del mundo” ya que muestra los cuatro pilares principales del poder –política, religión, economía y los ciudadanos: el palacio Ali Qapu, la mezquita del jeque Lotfollah, el bazar y el portal Qeysarieh y el Mezquita del Shah, simbolizando cada pilar. Las luces y los reflejos hacen que se vea increíble de noche. Pasé horas solo contemplándola.

Naqsh-e Jahan square, Sheikh Lotfollah mosque, Isfahan, Iran
La mezquita del jeque Lotfollah en la plaza Naqsh-e Jahan
Naqsh-e Jahan square, Ali Qapu palace, Isfahan, Iran
El palacio Ali Qapu en la plaza Naqsh-e Jahan
Naqsh-e Jahan square, Shah mosque, Isfahan, Iran
La mezquita del Shah en la plaza Naqsh-e Jahan

Comencé el día siguiente de vuelta en la plaza. Es hermosa con luz de día también. El trabajo de mosaico de las mezquitas es simplemente espectacular. También lo son los detalles del palacio de Ali Qapu. Recomiendo pasar al menos medio día explorando esta plaza. Yo pasé casi todo un día. Bueno, incluyendo tiempo para conocer a mucha gente. Primero fue Ali, un joven vendedor de alfombras buscando practicar su inglés. Me ofreció una taza de té y una clase rápida sobre la fabricación de las alfombras. Le dije que no había manera de que pudiera comprar una porque estaba mochileando, pero él insistió. “Es mi cultura y quiero compartirla contigo”, me aseguró. Después de media hora de ver alfombras y aprender mucho sobre ellas, continué explorando el bazar. Hasta que conocí a Gabriel. Estaba tratando de comprar dátiles, pero el traductor de Google me falló. Inmediatamente un vendedor fue a buscar a su vecino que hablaba inglés. Gabriel me ayudó a comprar los dátiles y me invitó a tomar una taza de té para acompañarlos. Hablando de política y de cómo es vivir en Irán, pasó una hora o dos. Me encontré con Mohsen y Nadia, del desierto de Lut (¡el mundo es tan pequeño!) y partí a la mezquita de Shah.

Naqsh-e Jahan square, Isfahan, Iran
La plaza Naqsh-e Jahan
Ali, a carpet seller in the Bazaar, Isfahan, Iran
Ali, un vendedor de alfombras en el bazar Qeysarieh (si estás interesado, él envía a todo el mundo -mándale un mensaje al+989130335547)

Allí conocí a Mansour, un Allamah con quien pasé una hora discutiendo sobre dios y política. Mis opiniones no fueron compartidas, pero fueron respetadas. Nos interrogamos mutuamente, y creo que ambos aprendimos de la cosmovisión del otro. Yo no estoy convencida sobre su dios, y probablemente él no se volverá vegetariano, pero es refrescante poder sobreponer los prejuicios y aprender algo de alguien con quien no esperarías poder hablar libremente. Pregunté sobre la necesidad del hijab y sobre la discriminación contra las mujeres en general, e incluso cuestioné el discurso de odio contra Estados Unidos e Israel.

Me dijo que las mujeres deben cubrirse porque son la mejor creación de Dios y, como tales, necesitan ser protegidas. “Son como perlas”, agregó. Salté rápidamente a preguntar por qué no los hombres. Me dijo que si un hombre es hermoso, también tiene que cubrirse. Los feos pueden andar descubiertos. Pero como no hay mujeres feas, todas se deben cubrir. Me pareció que esa mentalidad tiene más que ver con nacer antes del siglo XXI que con la religión, así que lo dejé pasar. Saqué el tema del discurso de odio contra Estados Unidos, y especialmente contra Israel. ¿Cómo puedes predicar sobre la paz y desear la destrucción de toda una nación?, pregunté. «Dios quiere que ayudemos a todos a ser mejores personas, respondió rápidamente, pero si alguien es cruel y está en contra de la sociedad, tiene que ser erradicado. EE.UU. e Israel son como una enfermedad, como un tumor, por lo que tienen que desaparecer». No puedo imaginar cómo se veía mi cara al escuchar tal afirmación, pero creo que él se dio cuenta de que fue demasiado. Continuó explicando que Alá los guiará para encontrar una manera de coexistir. Eso fue un poco mejor. Me preguntó si me criaron como cristiana, después de decirle que no sigo ninguna religión. Me preguntó cómo pueden pensar que hay 3 deidades. Dios es uno, me aseguró. Dios creó todo, así que no puede tener un hijo. Después de disculparme por no tener una respuesta, incluí el vegetarianismo a la conversación. Había leído que el profeta Mahoma dijo “no permitas que tu estómago se convierta en un cementerio de animales”, así que le pregunté cómo los musulmanes justifican comer carne. Me dijo que los animales le hablan a los humanos y piden que los maten para que podamos ser más fuertes. Le recité la cita y él se rió. “Me pillaste”, me dijo. ¿Puedes creer el nivel de humildad? Con eso fui feliz. Le agradecí su tiempo y él me dijo que deseaba que yo encontrara un marido. Le dije que tengo uno (un novio por varios años cuenta, ¿verdad?) y él dijo que estaba muy feliz por mí. Aparentemente, necesito que un hombre para estar ‘entera’… Realmente, creo que el problema va más allá de la religión, es solo que algunas personas no han recibido el memo sobre los derechos de las mujeres.

Shah mosque, Isfahan, Iran
Shah mosque, Isfahan, Iran

Después de esa encantadora conversación me dirigí al palacio. En la entrada conocí a Hami, un estudiante de arquitectura que me mostró todos los detalles de este magnífico edificio. Se ofreció a mostrarme un poco de la ciudad en su moto. ¡Qué buena experiencia! O te agarras del conductor (aunque no demasiado, porque… Irán) o te agarras el hijab. De alguna manera me las arreglé para hacer ambas cosas mientras le pedía constantemente que dejara de reírse de mí. ¿Casco, preguntas? Muchas de las motos ni siquiera tienen espejos retrovisores xD En su defensa, nos encontramos unos días después y me trajo un casco. Yo era la única persona en Isfahan, probablemente en todo el país, usando uno.

Me llevó a la oficina de TAP Persia, donde tuve una reunión con los fundadores de la compañía. Hadi, Rasool y Amir fueron súper acogedores, y terminamos grabando un vlog sobre mis experiencias en su hermoso país mientras tomábamos jugo de zanahoria con helado de azafrán. Sí, soy plenamente consciente de lo raro que suena, pero sabe sorprendentemente bien.

Ali Qapu palace, Isfahan, Iran
Ali Qapu palace, Isfahan, Iran

Los puentes de Isfahan son otra característica importante de la ciudad, con SioSe y Khaju como los reyes. No solo son una vista impresionante, sino que también son un punto de reunión. El parque que embellece las dos orillas del río Zayandeh está lleno de familias que disfrutan del aire libre. Es un lugar excelente para relajarse y observar a la gente, después de que te maravillaste con la arquitectura. Jolfa, el distrito armenio, a solo 20 minutos a pie del puente SioSe, es el otro lugar de la ciudad que se recomienda como una visita obligada. Honestamente, no me impresionó demasiado. Probablemente porque sabía que iría a Armenia más tarde en el viaje, así que esperaba que lo de verdad fuera mejor.

SioSe Pol, Isfahan, Iran
SioSe Pol, el puente de los 33 arcos
Ali, a carpet seller in the Bazaar, Isfahan, Iran
El puente Khaju sobre el río Zayandeh

Dejé mi último día en la ciudad para ir a las montañas. El parque Soffeh era el lugar. Subí al teleférico para escapar rápidamente de todas las familias que paseaban por la parte principal del parque, pero cuando me llegué una gran nube oscura estaba ahí esperando. Fui a tomar un té para esperar que se despejara, pero 20 minutos después el mozo me dijo que iban a cerrar el teleférico debido al clima. Así que eso fue todo. Ni siquiera pude ver un panorama de la ciudad. Cuando llegué abajo estaba lloviendo a cántaros. Un local, Amir, me preguntó si necesitaba ayuda. Le dije que llamaría a un Snapp, y él me aseguró que no encontraría uno con ese clima. Lo cual fue cierto. Así que él y su hermano me ofrecieron llevarme. Le dije que iba al centro de la ciudad (city center, en inglés), pero que donde ellos fueran me servía, y él me miró con sorpresa. 15 minutos más tarde llegamos a un mall. Me dijo “este es el centro de la ciudad” (el mall se llama City Center). Me reí y le expliqué que me refería al centro mismo. Ellos también se rieron y siguieron manejando. Miré el mapa y me di cuenta de que habían ido al otro lado de la ciudad, solo para ayudar a un extraña. ¡Irán es un lugar increíble!

Después de explorar todas las maravillas que Isfahan tenía para mí, estaba lista para un desierto más.

Varzaneh

Después de tanto tiempo en las ciudades, realmente quería un escape a la naturaleza. Así que partí a otro desierto. Varzaneh está a una corta distancia en bus de Isfahan (2:30 horas, 50,000 riales) y las fotos que había visto de las dunas de arena fueron motivo suficiente para tomarlo. Me alojé en una casa de huéspedes que ofrecía organizar una noche acampando en el desierto. El dueño, Mohammad, también me ofreció una clase sobre medicina persa. Pasamos algunas horas tomando té, mientras me explicaba cómo hay 4 elementos en todo, y cómo todo es más propenso a uno que el resto. ¡Me hizo tanto sentido! Hay 4 estaciones, 4 etapas en el día, 4 elementos básicos para que las plantas vivan, 4 climas, 4 gustos, 4 etapas en el ciclo de la vida humana. Incluso se aplica a la arquitectura –si usas los 4, tu casa estará más equilibrada. Continuó explicándome cómo crear un equilibrio entre estos elementos en los alimentos que comemos y el momento en que los comemos para tener una vida más saludable. Estaba relajada y llena de nuevos conocimientos, lista para una noche en el desierto.

Sajad fue conmigo y me ayudó a preparar todo. Hizo un fuego, puso unas papas a asar, y una tetera para preparar té. El entorno era maravilloso y, más encima, un guapo pero tímido zorro de arena intentó acercarse a nosotros. Hay pocas cosas que disfruto más que ver animales salvajes en su hábitat natural, así que este zorro me hizo el día.

Me desperté al día siguiente para ver el amanecer sobre las dunas. No puedo reclacar lo suficiente lo mágicos que son los colores en el desierto, y lo impresionante que se ve todo cuando aparece el sol. Hubo mucho viento durante la noche, así que las dunas me esperaban con hermosas formas, intactas –excepto por las huellas de mi peludo amigo. ¡Qué hermosa vista para despertar!

Sunrise in the desert, Varzaneh, Iran
Amanecer desde la carpa
Varzaneh desert, Isfahan province, Iran
Las huellas de mi amigo el zorro de arena
Varzaneh desert, Isfahan province, Iran
Qué vista!
Varzaneh desert, Isfahan province, Iran
Los colores y formas del desierto son mágicas
Varzaneh desert, Isfahan province, Iran
Todo el desierto para mí sola…

Después de subir y bajar las dunas y de tomar cien millones de fotos, regresé a la ciudad. Un hammam me estaba esperando. Mohammad me mandó donde Fatime. Ella no hablaba nada de inglés, y fue maravilloso ver cómo la comunicación no verbal puede ser tan agradable. Pasé unas horas “hablándole”, sin usar ninguna palabra. Varzaneh fue un gran descubrimiento, y me encantó ver a sus ángeles en las calles, pero estaba lista para aventurarme hacia Kurdistán.

Varzaneh angels, Isfahan province, Iran
Las mujeres usan un chador blanco, así que son conocidas como los ángeles del desierto

Continúa leyendo la parte 4 acá!


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Arquitectura iraní

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