Un viaje en el tiempo a Chernóbil: explorando Prípiat y los fantasmas de la URSS

Un viaje en el tiempo a Chernóbil, explorando Prípiat y los fantasmas de la URSS - Experiencing the Globe

Este artículo puede contener links con compensación. Por favor lee la Política de Privacidad & Aviso Legal para obtener más información.

Chernóbil es un lugar envuelto en misterio. Probablemente no lleguemos a comprender del todo las verdaderas consecuencias del desastre ocurrido el 26 de abril de 1986, al menos no en nuestra vida. Pero al viajar a Chernóbil, especialemnte al recorrer lo que queda de Prípiat, podemos asomarnos a cómo era la vida en la URSS, ¡y eso me parece increíble!
Seguro que tienes muchas preguntas: ‘¿Se puede visitar sin guía?’, ‘¿Es seguro ir a Chernóbil?’, ‘¿Cómo se ve hoy en día?’.
Aquí encontrarás todas las respuestas, junto con mis impresiones sobre uno de los destinos más fascinantes y sobrecogedores del mundo.

Nota importante: es posible visitar Chernóbil, pero tienes que ser conciente de los riesgos

Antes de sumergirte en el relato de mi viaje es importante señalar que Ucrania sigue en guerra. Tras la invasión por parte de Rusia en febrero de 2022, Chernóbil y la Zona de Exclusión fueron ocupadas por tropas rusas, que cavaron trincheras en suelo radiactivo, saquearon instalaciones y alteraron décadas de trabajos de contención cuidadosamente mantenidos.
Hoy en día, algunas visitas han sido retomadas, pero la situación sigue siendo inestable. Aunque ciertos operadores turísticos están ofreciendo recorridos nuevamente, las condiciones pueden cambiar rápidamente, y la seguridad –tanto por la radiación como por el conflicto armado– no está garantizada. Si estás pensando en ir, hazlo con extrema precaución y solo con información local actualizada.

¿Por qué quise viajar a Chernóbil?

Mientras estudiaba en Londres, tuve la oportunidad de ir a un viaje de estudios a Ucrania. Me demoré exactamente medio segundo en aceptar. Fue solo un año después de Euromaidan, la revolución que derrocó al gobierno ucraniano, y significó tener la oportunidad de conocer a algunas de las nuevas autoridades y ver por mí misma lo que estaba pasando en el país. En realidad, me demoré menos de medio segundo. Sin pensarlo, estaba comprando mi ticket para Kiev. Bueno, en el proceso me di cuenta de que era más barato volar a Moscú (así que otro viaje inesperado ocurrió, más sobre esto en otro post). Esto me dejó con poc tiempo para explorar, pero me dio la excusa perfecta para ir a un lugar que siempre llamó mi atención: Chernóbil. O sea, ¿quién no querría ir a uno de los lugares más radiactivos de la tierra?

Un poco de investigación me dijo que necesitaba un tour desde la capital, ya que no se puede entrar a la zaona de exclusión sino es en una visita guiada. Después de llenar cientos de documentos en los que asumía toda la responsabilidad por un posible futuro sin hijos, y después de cargar mi tarjeta de credito con uno de los cargos más extraños que mi banco haya visto, estaba lista para ir al lugar del desastre. Chernóbil, ¡aquí voy!

Exclusion zone Chernobyl Ukraine
Sí, lo sabemos, hay radiación en este lugar…
Pripyat Ukraine
¡Bienvenido a Chernóbil!

Explorando Prípriat

Es difícil desasociar la imagen de la rueda de la fortuna abandonada del parque de diversiones de Prípiat cuando pensamos en Chernóbil. La catástrofe nuclear que el sábado 26 de abril de 1986 expuso a dosis peligrosas de radiación a 5 millones de personas que vivían en áreas contaminadas y provocó alarma internacional al detectarse radiactividad en al menos 13 países europeos, detuvo el tiempo, dejando una ciudad entera abandonada.

Pripyat amusement park Chernobyl Ukraine
El símbolo de la ciudad abandonada
Pripyat amusement park Chernobyl Ukraine
El parque de diversiones de Prípiat…
Pripyat amusement park Chernobyl Ukraine
…Bueno, lo que queda de él

Prípiat era conocida como ‘la ciudad del futuro’. El gobierno quería mostrar la grandiosidad de la ingeniería soviética a través de su central nuclear, luciéndose incluso con el lugar donde habitaban sus trabajadores. Así, se construyó una metrópoli que superaba todos los estándares de la región y de la época: se destacaba su hospital de última generación, un hotel, piscina olímpica y centro comercial.

Hotel Polissya Pripyat Chernobyl Ukraine
El Hotel Polissya, Prípiat
Avanhard Stadium Pripyat Chernobyl Ukraine
El estadio Avanhard, Prípiat
Azure swimming pool Pripyat Chernobyl Ukraine
La piscina Azure, Prípiat

Por ello, visitar Prípiat en los 80’s era un lujo. Y hoy lo sigue siendo. Es literalmente volver al pasado. Cuando la población fue evacuada, las autoridades informaron que podrían regresar a sus casas en 3 días, por lo que no debían llevar nada consigo más que su documentación personal. Por supuesto, nadie puedo volver. Luego se decretó una zona de alienación de 30 kilómetros y se dio la orden de que nada podía sacarse del perímetro. Así que realmente se siente como si el tiempo se hubiese congelado. Sin perjuicio del desolador panorama, me di el tiempo de caminar por la escuela abandonada, con sus pasillos llenos de libros rotos y de máscaras que fueron entregadas a los niños cuando se dimensionó la magnitud del accidente, y entre los juguetes del jardín de niños, destruidos por el paso del tiempo. Hoy es solo un amargo recordatorio de la explosión en el reactor 4.

Kindergarden Pripyat Chernobyl Ukraine
Juguetes en el jardín de niños
Pripyat school Chernobyl Ukraine
Todo lo que ves en el fondo son máscaras. Cientos de ellas.
Pripyat school Chernobyl Ukraine
El piso de la escuela…
Pripyat school Chernobyl Ukraine
…Lleno de libros
Pripyat school Chernobyl Ukraine
Radiación y tiempo, así luce la combinación de ambas

Pero los murales en las calles, los escudos de la URSS y de la República Socialista Soviética de Ucrania en la azotea de los edificios públicos y los afiches de propaganda política junto a las urnas que se exhibirían el 1º de mayo, son objetos que un museo no podría haber preservado tan vívidamente como lo hizo el abandono de la zona de exclusión de Chernóbil.

Murals Pripyat Chernobyl Ukraine
Caminando en 1986
Abandoned building Pripyat Chernobyl Ukraine
Un edificio gubernamental en Prípiat
Political propaganda Pripyat Chernobyl Ukraine
Propaganda política para una elección local que nunca se efectuó

El accidente y la «solución»

La experiencia de presenciar la vida de 1986, estando en el siglo XXI, es surrealista. Y aunque es limitada a solo unas horas, ya que el lugar aún tiene altísimos niveles de radiación, es suficiente para vivir en carne propia una fracción de lo que fue la vida en la Unión Soviética.

Sin perjuicio de que no existe consenso científico sobre la incidencia real de la tragedia en la mortalidad de la población, sabemos que la explosión tuvo 31 víctimas directas y que cientos de miles de personas recibieron dosis peligrosas de radiación, especialmente quienes trabajaron en el proceso de descontaminación. El gobierno soviético, sin querer reconocer lo sucedido, se demoró 36 horas (!) en dar la orden de evacuación de la zona. Recién ahí se comenzó a evaluar qué hacer con el reactor que había sufrido la explosión.

Se decidió construir un ‘sarcófago’ que simplemente mantuviera encerrado el material nuclear radiactivo. Este fue edificado pensando en que su vida útil sería de 30 años, ya que en dicho tiempo la comunidad internacional sería capaz de elaborar una solución definitiva. De hecho, una de las cosas que más me impresionó al visitar Chernóbil es que, 30 años después, los efectos de la radiación y de la corrosión en el sarcófago se perciben a simple vista. Como nadie ha podido hallar una solución definitiva, se construyó un nuevo domo, más grande y resistente, sobre el primero. Esta vez la proyección de vida es de 100 años. Tal vez se encuentre una solución final antes de tener que construir un tercero.

Firefighters Monument Chernobyl Ukraine
Monumento a los Bomberos
Chernobyl cemetery Ukraine
Recordando a las víctimas
Old sarcophagus reactor 4 Chernobyl Ukraine
El ‘antiguo’ sarcófago, 30 years después de ser construido
New sarcophagus reactor 4 Chernobyl Ukraine
El nuevo sarcófago siendo construido
USSR antenna Chernobyl Ukraine
Antena de telecomunicaciones de la URSS
Chernobyl Ukraine
Los tétricos caminos de la zona de exclusión

Al entrar a la zona de exclusión te entregan un dosímetro para medir la radiación. En algunos lugares es absolutamente normal. En otros es tan alta que no está autorizado quedarse por más de unos minutos. Pero se ve todo igual. Eso permite entender porqué las personas no querían irse, y porqué muchos volvieron, incluso siendo advertidos sobre las consecuencias. Así, Chernóbil se transformó en un lugar donde las personas morían a manos de un verdugo invisible.

Dosimeter to measure radiation Chernobyl Ukraine
Los niveles de radiación son normales en algunos lugares – en otros no tan normal!

Hoy la naturaleza le va doblando la mano a la destrucción que el hombre provocó. Entre los restos de cemento se ven pequeños árboles germinando. Entre los bosques que sobrevivieron los efectos de la radiación se encuentran animales salvajes que se han apropiado del lugar. Esto da esperanzas. Por sobre la desgarradora devastación que dejó el accidente nuclear, se puede observar como la vida prospera.

Abandoned building Pripyat Chernobyl Ukraine
Nueva vida nace, dejando al desastre en el pasado

Reflexiones de mi visita a Chernóbil

Soy el tipo de viajera que se siente atraída por lugares que la mayoría considera extraños, donde la historia está viva y el silencio dice más que las palabras. Mi interés por la geopolítica y los matices históricos hizo de Chernóbil una experiencia inolvidable. Pero estaría mintiendo si dijera que fue fácil –definitivamente no es un viaje para cualquiera. Saber que caminas sobre un suelo marcado por tanto dolor, por el desastre y el abandono, es algo que se te queda grabado.

Y ahora, ese peso se siente aún más profundo. Chernóbil ya no es solo un fantasma del pasado –forma parte de un presente definido por el conflicto. El silencio que antes contaba historias del colapso soviético y de una catástrofe nuclear, hoy resuena con la fragilidad de la paz y con la certeza de que la historia, cuando se ignora o se manipula, tiene el poder de repetirse.

Para mí, visitar Chernóbil nunca fue una experiencia de turismo negro. Fue una forma de comprender: cómo fallan los sistemas políticos, cómo resiste la gente, y cómo la memoria puede conservarse en muros agrietados y calles vacías. Me fui con más preguntas que respuestas, y con un respeto más profundo por la complejidad de este lugar y del país que lo alberga.

Cuando vuelva a ser seguro, te animo a que vayas. A aprender, a sentir, a recordar.

Chernóbil no es solo un lugar detenido en el tiempo, es un recordatorio de lo frágiles que son nuestros sistemas, y de lo fácil que es alterar el equilibrio por un error humano, una decisión política o un conflicto armado. Visitarlo es inquietante, sí, pero también revelador. Es un lugar donde la historia, la ciencia y la geopolítica se cruzan de la forma más sobrecogedora. Y si estás dispuesto a enfrentar esa incomodidad, retornarás con algo más que fotos inquietantes: volverás con perspectiva.

¿QUIERES LEER MÁS?

Un viaje en el tiempo a Chernóbil, explorando Prípiat y los fantasmas de la URSS (pin 1) - Experiencing the Globe
Un viaje en el tiempo a Chernóbil, explorando Prípiat y los fantasmas de la URSS (pin 2) - Experiencing the Globe

¿Disfrutaste lo que leíste? Una bonita manera de agradecerlo es invitándome a un café.
Con tu apoyo puedo seguir escribiendo historias, guías y reflexiones geopolíticas. ¡Muchas gracias!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Subscribe

For curious minds who want to travel deeper. Adventure, insights, storytelling and geopolitics straight to your inbox.

No spam. Just travel.