Lo mejor de Armenia, de la ciudad rosa a impresionantes monasterios

Lo mejor de Armenia

¡Un segundo en Armenia y ya estaba enamorada de su gente! Los oficiales de control fronterizo son los mejores que he visto (lo cual es mucho decir después de una experiencia maravillosa en Georgia). Con una gran sonrisa en sus caras me dieron la bienvenida a Armenia incluso antes de mirar mi pasaporte –lo que la gente debería hacer porque están siendo humanos antes que trabajadores. Incluso con poco inglés, me ayudaron en cada paso del proceso de obtener mi visa on arrival y para cambiar dinero para pagarla (¡y hasta me dieron un buena tasa de cambio!). Cortésmente me preguntaron por qué había ido a Azerbaiyán, y un simple «turismo» fue razón suficiente. Tenían mucha curiosidad sobre Chile y sobre cómo terminé en el cruce fronterizo Ninotsminda-Bavra. También me preguntaron sobre por qué una abogada está viajando en una marshrutka y con una mochila. Después de desearme una buena estadía en su país y darme la bienvenida nuevamente, nos despedimos. Todo el proceso (incluida la impresión y pegado de la visa en mi pasaporte) no tardó más de 20 minutos. ¡Ya estaba encantada con Armenia!

Ereván

Dejé mi mochila en el hostal y me fui a explorar. Como Armenia era mi última parada antes de volver a casa, decidí comprar un chip para tener Internet disponible y optimizar el tiempo. Por 2600 dram obtuve 5 GB. Todo el proceso tomó menos de 10 minutos. El primer día solo tuve tiempo (y energía) para dar un paseo rápido por la plaza de la República y comer algo local. No encontré la increíble variedad de platos vegetarianos que ofrece Georgia, pero estaba muy contenta con las opciones. No iba a morir de hambre 🙂

Comencé al día siguiente en el Centro Cafesjian para las Artes. No entré al museo, pero las esculturas del exterior son geniales. Es un lugar perfecto para pasar un rato caminando, descubriendo nuevos artistas y topándose con artistas famosos. Sube las escaleras mientras contemplas el arte. Desde la cima obtendrá lindas vistas de la ciudad si tiene suerte, como yo, de ir en un día despejado cuando no hay demasiado smog. Camina hasta el parque Victoria para saludar a la Madre Armenia, una estatua de 51 metros de altura que alberga al museo Militar en su base, dedicado a la Guerra de Artsaj de 1988 a 1994.

Regresa a la plaza de la Libertad y anda a la Iglesia de la Santa Madre de Dios Katoghike. Esta es la última iglesia que queda del siglo XIII, la que se escapó de la omnipresente destrucción bolchevique. Está eclipsada por un complejo más grande construido al lado, pero los armenios dicen que es una buena manera de presenciar cómo lo viejo y lo nuevo pueden convivir.

Camina hasta la plaza de la República para descubrir por qué a Ereván la llaman la ciudad rosa y admira el trabajo en piedra. Continúa hasta Vernissage si quieres comprar recuerdos o chucherías, especialmente de la época soviética. Desde allí estás a la vuelta de la esquina de la catedral de San Gregorio el Iluminador. Es un edificio enorme, sin nada especial. Anda al mercado Gum, donde encontrarás una linda exhibición de nueces y dulces, seguida de un mercado de frutas y verduras. Las abuelas que venden sus productos son tiernas pero insistentes, prepárate para negociar porque los precios iniciales son altos.

Me desperté muy temprano, así que hice todo eso en un día. Después de un rápido almuerzo fui al museo del Genocidio. Estúpida yo. Llegué allí con solo 40 minutos para ver el museo antes de que cerrara, así que tuve que apurarme. Es una pena, porque hay mucho para leer y aprender. Recomiendo ir antes y tomarse un tiempo. El lugar es triste y estarás abrumado, así que es mejor estar relajado. Después de visitar el museo, pasea por el monumento y el bosque que se está construyendo con árboles donados por diferentes embajadas y personas para conmemorar el trágico evento.

Cafesjian Center for the Arts, Yerevan, Armenia
Botero en el Centro Cafesjian para las Artes
Mother Armenia, Yerevan, Armenia
Madre Armenia
Holy Mother of God Kathoghike Church, Yerevan, Armenia
La vieja y la nueva iglesia de la Santa Madre de Dios Katoghike
Republic square, Yerevan, Armenia
La plaza de la República
Museum of Genocide, Yerevan, Armenia
Museo del Genocidio

Ereván no luce como esperaba. Pensé que se vería soviético, pero se parece más a la época del imperio ruso. En el buen sentido. La ciudad quiere ser grandiosa pero no hace esfuerzos. Nada es nuevo y brillante. Nuevamente, en el buen sentido. Es una buena combinación de arquitectura del siglo XVIII con cafeterías modernas y restaurantes elegantes. No hay comida callejera, no hay basura en el suelo, casi nunca vez un animal callejero … Pero aún se puede ver la influencia soviética, y qué tan aislado está el país hoy. «Estamos rodeados de musulmanes», me dijo una señora en un bus, «y eso es terrible», continuó. No les gustan los turcos (y es más que comprensible después del genocidio), pero con más de la mitad de sus fronteras con ellos (entre Turquía y Azerbaiyán), y con el resto dividido entre Irán y Georgia, países con los que no hay problemas, pero hay una desconfianza inexplicable, es fácil comprender por qué la influencia rusa todavía está presente. Todos hablan ruso, los supermercados están llenos de productos rusos, la mayoría de los turistas con los que te encuentras son rusos. Entiendes el punto, ¿cierto?

Lo que empeora las cosas es que tienen un recordatorio constante de la horrible historia con los turcos. El monte Ararat es sagrado para los armenios. Es donde (supuestamente) aterrizó el Arca de Noé, y esto es realmente importante para ellos, especialmente teniendo en cuenta que fue el primer país del mundo en adoptar el cristianismo. Ararat es el nombre de un banco, una destilería, una marca de cigarrillos, media docena de restaurantes… incluso está en su escudo de armas, y enmarca a Ereván, ¡pero el monte está en Turquía! Agrega a esto la terrible guerra que tuvieron con Azerbaiyán en los años 90 sobre Nagorno-Karabaj/Artsaj. ¿Cómo pueden sentirse diferentes acerca de los turcos?

Tip para las mujeres que viajan solas: recibirás mucha atención no deseada. Solo una vez sentí que un hombre era un peligro, pero amenacé con llamar a la policía y se fue de inmediato. La mentalidad de muchos hombres en Armenia parece haberse estancado hace unos siglos, pero no dejes que eso te desanime. Sé asertiva cuando te sientas incómoda. Un fuerte ‘no’ suele ser suficiente.

Lago Seván

Un fácil viaje por el día desde Ereván es al hermoso lago Seván. Desde la estación norte encontrarás marshrutkas durante todo el día (salen cuando están llenas, 500 dram a Seván, otros 500 al lago).

El lago y sus alrededores son hermosos, pero las construcciones y el ambiente del lugar es, a falta de una mejor manera de decirlo, muy soviético. Lo visité fuera de temporada y estaba muy tranquilo (la mayoría de los negocios estaban cerrados), pero inmediatamente puedes imaginar la antigua gloria y la falta de glamour actual del lugar. Irónicamente, para mí fue perfecto. Disfruta de los colores siempre cambiantes del lago. De azul a turquesa a verde, y muchos tonos intermedios, puedes pasar un buen rato admirándolo.

Y luego dirígete a la atracción principal, Sevanavank, el monasterio sobre el lago. Simplemente wow. Donde una vez hubo un templo pagano, en el siglo IV se construyó una iglesia. Dos más fueron erigidas en el siglo IX. Los edificios son bonitos, pero el lago de fondo los convierte en una postal.

Anastasia, una chica rusa que conocí en el hostal, fue conmigo a Seván. Ella me dijo que nunca había hecho dedo, así que pensé en esparcir el conocimiento. Cuatro viajes nos llevaron de vuelta a Ereván, y ella parecía feliz. ¡También lo estaba yo después de un hermoso día en la naturaleza con buena compañía!

Sevanavank, Armenia


Aventurándose a Artsaj

Como lo expliqué en mi primera publicación sobre el Cáucaso, la región es un rompecabezas y navegarla no es fácil. Aunque Artsaj/Nagorno Karabaj es reconocido internacionalmente como parte de Azerbaiyán, el distrito declaró su independencia en 1991, y en la práctica está controlado por Armenia. No estoy haciendo una declaración política al incluirlo en el post sobre Armenia. Está aquí solo con fines prácticos, porque la única forma de llegar es a través de Armenia.

Desde la estación central de Ereván a las 8 AM una marshrutka partió hacia Stepanakert (5000 dram, 7 horas y media). El monte Ararat está a tu lado izquierdo, recordando a todos los que viajan en la carretera principal del país que el símbolo de Armenia ya no está en su territorio. Bueno, toda la región es complicada, y todos han tomado una pieza que alguien más piensa que es suya (¡especialmente te estoy mirando ti, Rusia!).

Cuanto más te alejas de la capital, peor se pone el pavimento. En menos de una hora, pasas de un viaje fluido a uno lleno de baches. Luego el valle se estrecha, hasta que la autopista es solo un camino rural junto al río Arpa. El valle se abre de repente y, a medida que nos acercamos a Goris, el camino se convierte en baches rodeados por un poco de pavimento. Se estaban realizando trabajos cuando yo pasé (mayo de 2019), así que tal vez cuando tú vayas esté mejor (¡tendré los dedos cruzados!). El camino continúa descendiendo hasta el fondo del valle, y su condición mejora significativamente. Un prado verde y sereno está a tu alrededor.

El control fronterizo fue muy sencillo. Un simpático oficial que hablaba un poco de inglés me entregó un formulario para llenar, que devolví con mi pasaporte. Cinco minutos después me devolvió el pasaporte y dos documentos. Uno es un papel que debes devolver cuando sales del país, y el otro es un sticker con la visa. No necesitas pegarla en tu pasaporte porque podría invalidarlo, dado que este «país» es una región discidente que nadie reconoce, por lo que no tiene derecho a sellar tu documento oficial de viaje. En realidad Abjasia, Osetia del Sur y Transnistria reconocen a Artsaj –no los mejores amigos para ser tomados en serio … De todos modos, cada reporte que leí online decía que debes ir al Ministerio de Asuntos Exteriores en Stepanakert para pagar la visa, pero me dijeron que esto ya no es necesario. La visa es gratis y super fácil de obtener. ¡Bienvenido a Artsaj!

Stepanakert, Artsakh


Para un lugar no reconocido desgarrado por la guerra, Artsaj se ve absolutamente normal. Stepanakert es una ciudad ordinaria. Es verde, los niños juegan felices en los parques, luce como que está tratando de ser moderna, a pesar de que puedes ver resabios soviéticos en cada esquina. Es una mezcla de edificios derrumbándose y nuevos cafés y restaurantes. Los soldados están en todas partes, pero no llevan ningún arma intimidante. Ladas son conducidos entre SUV nuevos, como en todos los países de la ex-URSS. Considerando su estado de independencia autodeclarado, debo decir que se parece mucho a Armenia. El mismo idioma, la misma moneda, la misma cantidad de Mercedes Benz en la calle. Aun así, es un lugar interesante.

Su hito principal es «Somos las Montañas», una escultura que simboliza la herencia armenia del país. También se conoce como «Tatik-Papik», una abuela y un abuelo que nacen de las montañas y son parte de ellas.

El mercado es mi lugar favorito. Los vendedores están encantados de ver turistas y son felices ofreciéndote una muestra de los muchos productos que tienen a la venta. Probé una masa con forma de panqueque rellena de verduras y recorrí por los pasillos donde las botellas de coca cola están llenas de jarabe de frutas, y las de agua, con vodka tan fuerte que puede limpiar todo tu sistema con solo olerlo.

We Are Our Mountains, Stepanakert, Artsakh
Stepanakert market, Artsakh


Alrededor de Goris

Desde Artsaj había planeado ir a Goris y usarlo como base para visitar el monasterio de Tatev y la antigua ciudad-cueva de Khndzoresk. Tuve la suerte de conocer a una encantadora pareja rusa que tenía un lugar extra en el auto que arrendaron y que planeaba visitar estos lugares también.

La antigua ciudad-cueva de Khndzoresk

Algo sorprendente en el Cáucaso es cómo la intervención del hombre en el medioevo forjó una vista espectacular en las montañas. Después de explorar Davit Gareji y Vardzia en Georgia, esperaba ansiosamente Khondzoresk. No es frecuente que uno se encuentre con lugares naturales que son más impresionantes después de la intervención humana, ¿cierto?

Hasta mediados de la década de 1950, estas cuevas naturales y artificiales fueron habitadas por hasta 15,000 personas. Toda la comunidad estaba conectada por un sistema de cuerdas y escaleras, desarrollándose así una ciudad con iglesias y escuelas. Cuando los funcionarios soviéticos declararon a las cuevas «no aptas y no civilizadas», sus habitantes tuvieron que irse a una nueva aldea, en el otro lado de la garganta –el nuevo Khndzoresk. Hoy los dos están conectados por un puente colgante de 160 metros de largo.

Old Khndzoresk cave village, Armenia
Old Khndzoresk cave village, Armenia


El monasterio de Tatev

Tatev fue construido entre los siglos IX y XIII (aunque las partes más antiguas de la iglesia datan del siglo VI) en un acantilado que domina el banco derecho del río Vorotan. El teleférico reversible más largo del mundo fue construido en 2010 para llegar al monasterio, que históricamente estaba aislado debido a su ubicación. Las ‘Alas de Tatev’ recorren casi 6 km desde Halidzor, llegando al monasterio en unos 15 minutos (el ticket de ida y vuelta cuesta 7000 dram). El teleférico pasa por encima de un exuberante y verde valle, subiendo una colina empinada, con vistas a la viaja y sinuosa carretera.

Necesitas al menos un par de horas para visitar el monasterio y sus alrededores. Hay un mirador unos metros sobre la iglesia, con las vistas más espectaculares del monasterio y el acantilado. Deja algo de tiempo para conversar con los monjes –hablan poco inglés, pero están felices de responder tus preguntas.

Tatev monastery, Armenia
Tatev monastery, Armenia
Khachkars, Tatev monastery, Armenia
Khachkars: cruces de piedra tallada con motivos como una roseta o un disco solar. Son el mejor ejemplo de arte medieval cristiano armenio y se inscribieron en la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO debido a su simbolismo y artesanía

De regreso a Ereván para más excursiones por el día

Regresé de Goris cansada de planear, de marshrutkas, de levantarme temprano y caminar sin parar. Decidí no hacer nada por el resto del día. Me senté en uno de los muchos cafés de la plaza de la Libertad y pasé horas leyendo. Y pensando. Por primera vez en los años que llevo viajando, estaba realmente feliz de volver a casa en unos días. ¡Qué sensación más agridulce! Obviamente la culpa es de mi novio. No era mi departamento lo que extrañaba, ni ninguna de mis cosas, era solo él…

Todavía tenía algunos lugares imperdibles por visitar, así que me puse el sombrero de planificadora y me empecé a organizar.

El templo de Garni y el monasterio de Geghard

La forma más fácil de ver estos dos lugares es contratar uno de los millones de tours organizados que se ofrecen desde Ereván. Pero si, como yo, prefieres ir solo, desde el centro de la ciudad, toma el autobús N° 44 hasta Masevi shuka, donde se encuentra el concesionario de Mercedes Benz. Desde allí, toma la marshrutka 266 (todo el día, parte cuando está llena, 250 dram, 40 minutos). Te dejará en Goght o en el pueblo de Geghard, no en el monasterio. Desde allí puedes tomar un taxi. Yo hice dedo.

El monasterio de Geghard es Patrimonio Mundial de la Unesco. Fue fundado en el siglo IV, a pesar de que la capilla más antigua que se conserva data del siglo XII. Es una iglesia bien conservada donde, sorprendentemente, vi más peregrinos que turistas. Hay un mirador a unos cientos de metros colina arriba con vistas hacia el monasterio desde el otro lado del río. En el camino pasarás por curiosidad –tiras de tela anudadas en árboles y arbustos. La gente lo hace mientras pide un deseo. Imposible no disfrutar la ironía de la religión conviviendo con el paganismo, ¿cierto? Como si eso no fuera suficiente, en una abertura entre los árboles hay cientos de cúmulos de piedras, apilados ​​allí para la buena suerte.

Geghard monastery, Armenia
Geghard monastery, Armenia
Geghard monastery, Armenia


Después de recorrer Geghard, hice dedo al templo de Garni. Fue construido en el siglo I para Mihr, el dios del sol, y fue el único que sobrevivió a la destrucción de los templos paganos después de la conversión de Armenia al cristianismo en el siglo IV. Se derrumbó debido a un terremoto en 1679. Fue reconstruido entre 1969-1975. La entrada es de 1500 dram, pero puedes obtener excelentes vistas si caminas alrededor de la colina.

Garni temple, Armenia


La principal ventaja de ir solo es que tendrás tiempo para ver un lugar donde los tours no te llevarán: la Sinfonía de las Piedras. Desde Garni, camina unos 20 minutos hasta el cañón, donde corre el río. Gira a la izquierda y mira hacia arriba. Encontrarás una especie de Calzada del Gigante de Irlanda, pero al revés, una formación en el acantilado donde columnas hexagonales forman una silueta suspendida en forma de órgano. Honestamente, disfruté esto más que el templo. ¡Definitivamente recomendado!

Symphony of Stones, Armenia
Symphony of Stones, Armenia


Desde Garni puedes tomar una marshrutka de regreso a Ereván.

Khor Virap

Mi último día en el país lo pasaría admirando uno de sus lugares más emblemáticos: Khor Virap. Desde la estación de metro Sasuntsi David toma una marshrutka hacia Ararat (9AM, 11AM y 14PM, 400 dram). Pídele al conductor que pare en Pork Vedi para Khor Virap. Desde allí puedes tomar un taxi o caminar unos 5 km, como lo hice yo. Las mejores vistas del monasterio son unos 500 metros antes de llegar, por lo que no es una mala idea estirar las piernas por unos kilómetros.

Khor Virap fue inicialmente un castillo, siglos antes del cristianismo. La leyenda dice que el Rey Trdat III encarceló a San Gregorio el Iluminador allí por más de una década. Hoy, los peregrinos hacen cola para ver el pequeño calabozo –un poco más que un agujero en el piso, ciertamente no es un lugar donde te gustaría estar. El rey fue maldecido y se volvió loco por la forma en que trató al santo, pero Gregorio realizó un milagro y curó a Trdat. El rey se convirtió al cristianismo y el santo se convirtió en el primer Catholicós de la Iglesia Apostólica Armenia. Como monasterio, Khor Virap se estableció en 642, y su iglesia principal data del siglo XVII.

Aunque la arquitectura del monasterio es notable, su característica principal es lo que tiene de fondo, el Monte Ararat. Dada su ubicación justo en la frontera con Turquía, en un día despejado se puede ver la impresionante postal que forman el monasterio y el monte, una de las imágenes más reconocibles de Armenia. Fue la manera perfecta de despedirse del país.

Khor Virap monastery, Armenia
Khor Virap, Armenia


Cuando iba a empezar a caminar de regreso, un vendedor me preguntó si necesitaba un taxi. Le dije que caminaría. Un turista estadounidense con su guía armenio escucharon y se ofrecieron a llevarme. ¡Gracias Danny y Gor por el viaje de vuelta a la capital!

De regreso a Ereván, me puse la mochila una vez más y partí al aeropuerto. Cuatro países y dos meses después, iba a volver a casa … ¡Para ver a mi novio y para comenzar a planear el próximo viaje! ❤️


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